No abrimos convocatoria.
Estamos formando un círculo.
Soul Healing es una clínica en línea, pensada para un grupo pequeño de terapeutas elegidos con cuidado: personas cuyo trabajo admiramos y con quienes queremos construir algo distinto. No hay que mudarse ni rentar consultorio — atiendes desde donde ya estás. Si llegaste hasta aquí, es porque alguien piensa que deberías estar.
Uno no se prepara tantos años para cargar con todo a solas.
Quien se dedica a sanar suele cargar con dos trabajos: el que eligió por vocación, y el otro — agendar citas, cobrar, andar detrás de los pagos, promocionarse y sostener los casos difíciles sin nadie con quién platicarlos. Y ese segundo trabajo, poco a poco, le va robando energía al primero.
Soul Healing no nació para juntar terapeutas bajo un mismo techo. Nació para que dejen de trabajar cada quien por su lado.
Por eso no le abrimos la puerta a cualquiera que la toque. Estamos armando un equipo donde cada disciplina suma a las demás, y cada consultante llega justo a las manos que necesita.
Pocos, y bien elegidos
En lo posible, una sola terapeuta de confianza por disciplina, en todo el país. Entras por lo que solo tú sabes hacer.
Tú sanas, nosotros operamos
Agenda, cobros, expediente y difusión los lleva la clínica. Tu energía se queda donde debe estar: en la sesión.
Equipo de verdad
Aquí se consulta, se refiere y se crece en conjunto. No somos desconocidos compartiendo pasillo.
Tu único pendiente es la sesión.
Desde que entras, todo lo demás está resuelto. Abres el sistema, ves quién agendó contigo, y das tu sesión. Eso es todo.
Tu perfil
Tu espacio dentro del centro, con tu terapia y tu historia, siempre presentable y al día — sin que tú lo mantengas.
Tu agenda
Las citas entran solas por el sistema. Abres tu calendario, ves quién viene y a qué hora, y te llega la liga de la videollamada.
Cobros resueltos
Cada sesión se cobra por una pasarela segura. Se acabó andar cobrando — y las pláticas incómodas de dinero.
Historial de cada consultante
Un expediente ordenado y compartido, para que nadie tenga que volver a contar su historia desde el principio.
Difusión
El centro se da a conocer, y tú con él. Tu nombre llega a gente a la que por tu cuenta no llegarías.
Sin renta ni consultorio
No pagas un local que a veces usas. Trabajas desde tu casa o desde donde estés, con el respaldo de una clínica detrás.
Un consultorio te lo renta cualquiera. Esto no lo encuentras en otro lado.
Lo valioso no es el espacio ni el sistema: es lo que pasa entre quienes formamos el círculo. Al entrar, ningún caso vuelve a pesarte a solas.
Cómo cuidamos a quienes confían en nosotros: todo lo que se consulta entre colegas queda bajo un mismo acuerdo de confidencialidad, que el equipo completo firma antes de entrar a la plataforma. Se comparte únicamente lo que ayuda a atender mejor — jamás algo que exponga a un consultante. Es requisito para entrar, y no se negocia.
Hay dos maneras de entrar. Lo único que cambia es cómo pagas.
Las dos incluyen todo: perfil, agenda, cobros, historial, difusión y el círculo completo. Escoge la que mejor le acomode a tu práctica.
Una mensualidad fija, más 5% por procesamiento de pagos. Lo demás que generes es tuyo. Conviene si tu agenda ya está llena.
Procesamiento incluido. Sin pagar nada por adelantado, nunca. El centro gana solo cuando tú ganas. Conviene mientras vas llenando tu agenda dentro del círculo.
Solo para quienes fundan el círculo
- Mitad de precio los primeros 3 meses. La renta queda en $2,500 al mes, o la comisión en 20% por sesión — según el esquema que escojas.
- Tu tarifa, congelada. Con un compromiso de un año, tu renta se queda en $5,000 al mes aunque los precios suban — y al cumplir el año, se te sigue respetando.
Estas condiciones existen porque estarías construyendo esto con nosotros desde el inicio. En cuanto el círculo fundador se complete, desaparecen.
¿Además vendes producto — flores, jabones, tés, cristales, velas? El centro guarda tu inventario y se encarga de los envíos, bajo los mismos dos esquemas. Las condiciones de cada quien se acuerdan una por una en la plática, y se te entregan completas por escrito antes de firmar nada.
No es para cualquiera. Puede que sea para ti.
No tienes que estar en Torreón.
Ni mudarte a ningún lado.
Todo se da por videollamada. La clínica nació en Torreón, pero el círculo no tiene código postal: si tu práctica es buena y trabajas en español, la distancia deja de importar.
“Nació para que dejen de trabajar cada quien por su lado.”
Quedamos de vernos.
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