Casi todo lo que se publica de un programa de salud mental está
escrito para quien lo contrata. Esta página cuenta la otra mitad:
qué ve, qué decide y qué le preocupa la persona que abre la liga un
martes a las nueve de la noche. Si esa parte no funciona, el reporte
del trimestre sale vacío y el presupuesto se desperdicia.
La pregunta número uno
«¿Se va a enterar mi jefe?»
Es lo primero que piensa quien recibe el aviso, y se piensa completo:
si agendo, si falto, si lloro, si hablo de mi jefa. La respuesta no es
una promesa de buena voluntad; es cómo está partido el sistema.
Datos ilustrativos. Las cifras del bloque «Tu empresa»
son un ejemplo del formato del reporte.
Tu lado
Se queda contigo
Personas y expedientes. Nada de esto se convierte en dato para
nadie más.
Tu agenda: qué día te conectas y a qué hora
Quién te atiende, y que sea siempre la misma persona
Tu expediente clínico completo
Lo que dijiste en sesión: literal, resumido o insinuado
Si dejaste de ir, o si nunca fuiste
La información clínica no cruza esta línea.
Ni resumida, ni anonimizada, ni «solo para Recursos Humanos».
Tu empresa
Recibe cada trimestre
Cifras, y nada más. Ninguna se puede volver a abrir para llegar
a una persona.
18%Uso del programa: qué proporción del personal con acceso lo usó
214Sesiones dadas en el periodo, sumadas
4Temas generales reportables: los que llegaron a cinco personas
+6Puntos que subió la adopción contra el trimestre anterior
6/9Pasos documentados de la implementación de la NOM-035
La regla que hace creíble lo anterior. Un tema que consultaron
menos de cinco personas no se reporta: ni el número ni el tema. En un
área de doce, «tres casos de duelo» deja de ser una estadística y se
vuelve un nombre que alguien puede adivinar.
Quien te atiende firma un convenio de confidencialidad antes de
recibir acceso a la plataforma, y esa obligación sigue vigente aunque
deje de colaborar con la clínica.
El detalle completo —dónde vive cada dato, qué terceros intervienen y
qué controles ya operan y cuáles no— está escrito para tu área legal en
seguridad y manejo de datos.
El acceso
Nadie tiene que darte permiso
La distancia entre «hay un programa» y «pedí mi cita» se pierde en el trámite: un permiso, una autorización, un correo que hay
que mandarle a alguien conocido. Aquí no hay ninguno de los tres.
No pasa por tu jefe
No hay permiso que pedir ni hora que justificar. La cita la apartas
tú, en el horario que tú escojas, y tu jefe no recibe ningún aviso
de que existe.
No pasa por Recursos Humanos
Recursos Humanos reparte la forma de entrar y ahí termina su parte.
No aprueba, no autoriza y no lleva una lista de quién entró: esa
lista no existe de su lado.
No hace falta estar mal
No se pide un diagnóstico ni una crisis. Se puede empezar nada más
porque algo no está bien: dormir mal, una discusión que no se va,
ganas de nada un lunes.
Cómo se reparte el acceso se acuerda con tu empresa —una liga en la
intranet, un correo, un cartel en el comedor—. Es la parte que decide
si la gente lo usa o lo ignora, así que se anuncia con ellos y no
en su lugar. Lo que no cambia, se anuncie como se anuncie: a partir de
que abres la liga, el trámite es entre tú y la clínica.
El recorrido
Cinco pasos, y la pantalla de cada uno
Todo pasa por videollamada, así que el recorrido completo cabe donde ya
estás: no hay que ir a ningún lado ni salir de la oficina.
Datos ilustrativos. Las cinco pantallas de abajo son
ilustraciones hechas para explicar el recorrido; no son capturas del
producto ni la interfaz definitiva. Hoy Soul Healing atiende por
videollamada: no hay aplicación que descargar, no hay portal de
paciente, y con quién te sientas lo decide una persona de la clínica,
no un algoritmo.
1
Soul HealingEjemplo
¿Con qué te podemos ayudar?
Ansiedad y estrés
Carga de trabajo
Dormir mejor
No sé por dónde empezar
Pregunta 1 de 3
Paso 1. Entras tú, sin avisarle a nadie
Abres la liga que repartió tu empresa y escoges
el motivo con tus palabras. Son tres preguntas cortas, no un
expediente: para pedir una cita nadie tiene que contar todo de
golpe.
2
Soul HealingEjemplo
Nombre de la profesional
Cédula 0000000
Especialidad
Videollamada
Paso 2. Te decimos con quién
Una persona de la clínica lee lo que escribiste y te propone con quién sentarte. La ficha del ejemplo va sin datos: la real se llena con el perfil de quien te va a atender.
3
Soul HealingEjemplo
Martes 8 de septiembre
L
M
M
J
V
S
D
9:00
10:00
11:00
12:00
16:00
17:00
Horas en tu zona horaria
Paso 3. Eliges tu horario, desde el teléfono
Apartas la hora que te sirva, en tu propio huso:
estés en Torreón, en Mérida o de viaje, cada quien ve la suya. Cabe
en la comida o después de la jornada, y cuando una sesión todavía
no está conectada a la agenda se aparta por WhatsApp con el mensaje
ya escrito.
4
VideollamadaEjemplo
50 minutos
Paso 4. Te conectas
Cincuenta minutos por videollamada, desde donde
estés. Se abre con una liga en el navegador: no hay ninguna
aplicación de Soul Healing que instalar, ni en tu teléfono ni en el
equipo de la empresa.
5
Soul HealingEjemplo
La misma personaNombre de la profesional
Tu siguiente citaMar 22 sep · 12:00
Sesión 1 · 8 sep
Sesión 2 · 15 sep
Sesión 3 · 22 sep
Paso 5. Sigues con la misma persona
La cita que sigue es con quien ya te conoce. No
vuelves a contar tu historia desde el principio — la clínica nació
justamente de haber tenido que hacerlo durante cinco años.
Ninguna de las cinco pantallas es una captura real. La ficha del ejemplo va sin datos: en el sitio se llena con el perfil y las credenciales de quien da la sesión.
Enseñar una pantalla que todavía no se puede abrir es la forma más
rápida de perder a alguien en la segunda semana. Esto es lo que hay y
lo que no.
Hoy funciona así
Las sesiones son por videollamada, con liga, desde
donde estés.
Los horarios se apartan desde el sitio; y por
WhatsApp con el mensaje ya escrito cuando la sesión todavía
no está conectada a la agenda.
Con quién te sientas sale de lo que contestas y de quién da esa sesión; puedes elegir a otra persona del equipo.
Las horas se muestran en tu huso, no en el de la
clínica.
Todavía no existe
Una aplicación que descargar.
Un portal de paciente con tu expediente a la
vista.
Emparejamiento automático con un terapeuta.
Cualquier medición de progreso. No se mide lo que no
se sabe medir bien.
Cuando hace falta más
Si el caso pide otra cosa, se dice
Un proveedor que promete todo es el que falla cuando de verdad hace
falta. Soul Healing no atiende urgencias psiquiátricas ni sustituye un
tratamiento médico, y no receta medicamentos.
Se dice en la primera consulta, no en la quinta. Cuando lo que
traes necesita psiquiatría, medicación o atención inmediata, se te
dice desde el principio y se te orienta a dónde ir.
Si ya llevas un tratamiento médico, no lo suspendas por empezar
aquí. Lo que se hace en sesión acompaña ese tratamiento; no lo
reemplaza.
La canalización tampoco cruza la línea. Tu empresa no se entera
de que te canalizaron, ni a dónde: en su reporte eso no existe como
renglón.
Puede haber más de una disciplina en el mismo caso. Cuando pasa,
se revisa entre colegas sobre el mismo expediente y no te mandan a
empezar de cero con otro proveedor.
El final del paquete
Cuando se acaban las sesiones que cubre tu empresa
Es la pregunta que casi nunca viene contestada y la que más gente frena
antes de empezar. Cuántas sesiones cubre tu empresa lo fija su contrato:
no es un número que ponga la clínica ni que se decida sesión a sesión.
Sabes cuántas traes desde la primera, y se te avisa cuando te
vas acercando al final. Preguntarlo no le llega a nadie de tu empresa.
Tu empresa puede ampliar el paquete. Lo decide con cifras
agregadas —cuánta gente lo usó, cuántas sesiones se dieron—; para
pedirlo no hace falta que nadie diga tu nombre.
Puedes seguir por tu cuenta, con la misma terapeuta. Se pasa a
la tarifa de la clínica y tu expediente no se reinicia: no vuelves a
contar tu historia. Puedes ver
lo que cuesta una sesión antes de decidir.
Si necesitas más de lo que la clínica puede dar, se te orienta a
dónde seguir, incluidos los servicios públicos de salud mental.
Lo que no pasa. Que la sesión se corte a media conversación
porque se acabó el paquete. Que tu empresa reciba un aviso de que te
quedaste sin sesiones. Que empieces de nuevo con otra persona porque
cambió quién paga.
El límite
Esto no es un servicio de urgencias
Una cita se aparta para un día y una hora. Si lo que está pasando es
ahora, este no es el camino — y decirlo con todas sus letras es parte
del servicio, no letra chica.
Si estás en peligro ahora
Soul Healing no atiende urgencias. Si estás pensando en hacerte
daño, o alguien cerca de ti lo está, llama ahora. Estas líneas son
gratuitas, atienden las 24 horas y no tienes que dar tu
nombre.
Estas tres líneas van en todos los materiales de la clínica y en el pie
de todas sus páginas. Si el programa entra a tu empresa, conviene que
tu comunicación interna las repita: es el renglón que más rápido se
necesita y el que casi nadie tiene a la mano.
El siguiente paso
¿Lo vas a llevar a tu empresa?
Media hora con Gisselle Reyes: cómo se ve el programa por dentro, qué
reporte recibes y qué cuesta para tu equipo. Si tu empresa ya lo tiene y
llegaste aquí buscando cómo entrar, pídele la liga a quien te compartió
el aviso — la clínica no puede darte de alta por su cuenta.